Medicamentos
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Sólo su médico puede determinar la combinación
de medicamentos correcta para tratar sus síntomas. He aquí algunos
de los medicamentos más utilizados para tratar la insuficiencia cardíaca:
- Los diuréticos (fármacos que ayudan
a orinar) se emplean para controlar los síntomas de retención
de líquidos. El fármaco de primera línea habitual es
un diurético del asa, como furosemida o bumetanida. Si hace falta un
diurético ahorrador de potasio, se suele utilizar espironolactona.
Este diurético también se puede utilizar cuando un paciente
experimenta síntomas moderados a severos (insuficiencia cardíaca
de clase III-IV). La metolazona es un diurético potente que en ocasiones
se emplea junto con los diuréticos del asa y que puede ser útil
para el tratamiento agudo de la insuficiencia cardíaca; pero hay que
usarlo poco como tratamiento de mantenimiento a largo plazo. No hay una directriz
"universal" para la utilización de los diuréticos.
El tratamiento debe individualizarse en función de la respuesta del
paciente. Para calcular la dosis es útil pesar a diario al paciente.
Tiene una importancia capital enseñar al paciente a reconocer los síntomas
de sobrecarga, a controlar el peso y a modificar el consumo de sal y de líquidos.
Si se facilita el contacto con un médico o un enfermero especializado
en la insuficiencia cardíaca para pedirle consejo o para que examine
al paciente, se optimizará el tratamiento. Mientras se ajustan las
dosis, se analizará todas las semanas la bioquímica en sangre.
- Los IECA están indicados en todas las fases
de la insuficiencia cardíaca y en la disfunción ventricular
asintomática. Siempre que sea posible, se administrará la dosis
máxima calculada en los estudios de determinación de dosis y
en ensayos aleatorizados.
- Los betabloqueantes tienen una función principal
en el tratamiento de la insuficiencia cardíaca congestiva crónica.
Tres son los fármacos que se emplean para tratar a los pacientes con
insuficiencia cardíaca: carvedilol; bisoprolol y metoprolol. Para evitar
efectos adversos a corto plazo es muy importante introducir estos fármacos
con cuidado, empezando por dosis bajas que se aumentan lentamente bajo estricta
supervisión.
- Los antagonistas del receptor de la angiotensina
II (ARA) se emplean en pacientes que presentan efectos secundarios (tos sobre
todo) con los IECA. La combinación de ARA e IECA puede ser beneficiosa
cuando:
- La presión arterial está elevada aunque
se utilicen dosis máximas de IECA
- El paciente ha recibido IECA pero muestra indicios
de deterioro tras un período es estabilidad.
- La digoxina está indicada en caso de fibrilación
auricular (FA) para controlar la frecuencia cardíaca, y puede estar
indicada en la insuficiencia cardíaca leve, moderada y severa debido
a la disfunción sistólica del ritmo sinusal. No obstante, su
margen terapéutico es estrecho y hay que tener cuidado, sobre todo
en pacientes con insuficiencia renal.
- La warfarina es un anticoagulante indicado en pacientes
con FA, antecedentes de embolia pulmonar o sistémica o presencia de
un coágulo en el interior del corazón. Probablemente el tratamiento
es aconsejable para pacientes que presentan aumento de tamaño del corazón
y fracción de eyección baja, o con aneurismas ventriculares,
pero no existen directrices claras.
Otros fármacos que a veces se utilizan en la insuficiencia
cardíaca:
- Los nitratos pueden estar indicados para la insuficiencia
cardíaca de clase III-IV, junto con vasodilatadores para mejorar los
síntomas. La combinación de hidralazina y nitratos es
una alternativa a los IECA o a los ARA cuando éstos no se pueden utilizar.
Muchos antiarrítmicos pueden ser proarrítmicos
y aumentar la mortalidad en pacientes con insuficiencia cardíaca. En
algunos estudios, se ha demostrado que la amiodarona es segura en pacientes
con insuficiencia cardíaca congestiva (ICC), pero probablemente sus beneficios
sean escasos en la supervivencia global. Puede ser útil para el tratamiento
de la fibrilación auricular (FA) paroxística u otras taquicardias
supraventriculares.
Los cambios en el tipo de vida, como comer
con menos sal, practicar ejercicio con moderación y descansar lo suficiente
pueden ayudar a aliviar los síntomas que se experimentan en todas las
fases de la insuficiencia cardíaca. Tanto el ejercicio como el reposo
son importantes.
Más sobre los cambios del tipo de vida.
Última actualización:
19.10.2004

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