Su papel como cuidador se define por diversos factores: de
cuánto tiempo dispone, de su proximidad al paciente y al centro sanitario
y de su capacidad para afrontar la situación. Su compromiso puede limitarse
a una llamada diaria o bien a acompañar al paciente al médico,
o asumir muchas más responsabilidades. Cualquiera que sea su nivel de
participación, recuerde que lo que hace es importante, y que puede establecer
una diferencia notable en la vida de su ser querido, y en la suya propia. Si
participa en la vida de alguien querido con insuficiencia cardíaca, tenga
en cuenta lo siguiente:
Escuchar. El paciente con insuficiencia cardíaca
soporta una carga enorme. Pero si puede expresar sus preocupaciones, frustraciones
y esperanzas a alguien que le importa, quizá experimente un enorme bienestar
y alivio. Puede que usted no tenga respuestas a todas las preguntas ni sea capaz
de hacer todo lo que se le pide, pero si escucha con atención, prestará
un servicio incalculable.
Aprender. El conocimiento da poder; cuanto más
sepa, menos miedo tendrá. También entenderá mejor lo que
está experimentando su ser querido.
Apoyar. Anime a su ser querido a unirse a un grupo
de apoyo. Compartir experiencias e ideas con alguien que se encuentra en la
misma situación puede ser muy útil. A menudo los hospitales y
centros comunitarios cuentan con grupos de apoyo.
Participar. Si puede acompañar a su ser querido
al médico, puede tomar notas para recordar las palabras del médico.
También puede proporcionar información adicional al médico,
u opiniones sobre el estado del paciente.
Compartir. Ofrézcase a ayudar al paciente a
controlar la medicación. Practiquen ejercicio o coman juntos y compartan
las tareas culinarias. Muchos de los cambios del tipo de vida que se pide a
los pacientes con insuficiencia cardíaca también pueden ser beneficiosos
para los cuidadores: dejar de fumar, aprender a cocinar platos cardiosaludables
y hacer ejercicio.
Conectar. Anime a otros miembros de la familia a participar.
Puede aligerar la carga de los demás y proporcionar al paciente múltiples
puntos de apoyo.
Comprender que, en ocasiones, al convertirse en cuidador,
se invierten los papeles. Por ejemplo, si cuida de su padre o de su madre, puede
que de repente él o ella adopte el papel de hijo y que usted tiene que
"darles órdenes". Es posible que tenga que recibir menos y
dar más a alguien de quien siempre ha dependido.
Aprenda
más sobre el tratamiento de los síntomas de la insuficiencia cardíaca
Última actualización:
19.10.2004
