Ayudar a un ser querido que padece insuficiencia cardíaca
puede ser una experiencia alentadora y enriquecedora. No obstante, a veces afecta
notablemente al cuidador. Asegúrese de cuidar también de usted
mismo, y ocúpese de su bienestar físico y emocional global. He
aquí algunas de las cosas que debe tener en cuenta:
No intente hacerlo solo. Usted necesita expresar sus
sentimientos igual que el paciente. Puede sentir una mezcla de culpa (p. ej.,
"¿Debería haberlo visto venir? ¿Pude haber evitado
la insuficiencia cardíaca de mi ser querido?"), miedo (p. ej., "¿Me
ocurrirá a mi también? ¿Quién cuidará de
él si yo no puedo hacerlo?") o frustración general (p. ej.,
"¿Cómo saldré adelante en el día a día?")
y tristeza (p. ej., "No quiero verle pasando por esto"). A veces es
útil escribir sus sentimientos en un diario. Y busque alguien con quien
hablar: amigos, familia o la persona de la que cuida.
No se culpe. Si su ser querido se frustra o se deprime
o no sigue las indicaciones del médico a pesar de sus esfuerzos, recuerde
que no es culpa suya y que no puede controlarlo todo. Trate de centrarse en
cosas concretas que puede hacer para ayudar, como hacer recados, llamar por
teléfono, ayudar a preparar las comidas, y de permanecer siempre alentador
y positivo.
Pida ayuda. Los demás pueden dar por hecho que
no necesita ayuda, así que pídala. Familia, amigos y vecinos pueden
estar deseosos de ayudar con las comidas, el transporte y otras necesidades
cotidianas. También puede haber organizaciones y grupos de voluntarios
en su zona que pueden ayudar.
Suele haber grupos de apoyo para usted también.
Usted también puede encontrar apoyo y fuerza en grupos de apoyo, como
los pacientes. Póngase en contacto con su hospital y pregunte por los
grupos de su zona. También internet es un buen sitio para encontrar foros
de cuidadores, donde compartir experiencias y prestar apoyo.
Acuérdese de descansar. No deje de ver a sus
amigos ni de hacer las actividades que le gustan. Tómese un respiro cuando
sea necesario, basta con ir al cine o salir a dar una vuelta.
Ocúpese de su propia salud mental. Cuidar de
un enfermo puede ser estresante, y el estrés puede conducir a depresión
y a otros problemas. Hable con su médico si presenta cualquiera de estos
síntomas de depresión:
- Falta de interés por actividades de las que solía
disfrutar
- Alejamiento de la familia y los amigos
- Irritabilidad o sensación de desesperanza
- Aumento o pérdida de peso, o cambio del apetito
- Agotamiento
Última actualización:
19.10.2004
