La cirugía puede ser una opción
para algunos pacientes con insuficiencia cardíaca, dependiendo de la causa
de su enfermedad.
Bypass aortocoronario (DAC): Permite aportar un flujo
sanguíneo suficiente al músculo cardíaco, por lo que puede
ser una opción cuando las arterias coronarias están obstruidas.
Sustitución valvular
Cuando la insuficiencia cardíaca está causada por una disfunción
de una válvula, la medida óptima consiste a veces en reparar o
sustituir la válvula. Existen dos tipos principales de válvulas:
mecánicas (o artificiales) y biológicas (fabricadas con tejido
humano o animal).
Válvulas mecánicas:
están disponibles en una amplia gama de tamaños y se implantan
con facilidad. El posible problema más común es la formación
de coágulos de sangre, por lo que las personas con válvulas
mecánicas deben recibir anticoagulantes.
Válvulas biológicas: las válvulas
porcinas (de cerdo) y bovinas (de vaca) también están disponibles
en muchos tamaños y se implantan con facilidad. Se asocian a un menor
riesgo de coagulación de la sangre, por lo que no suele ser necesario
tomar anticoagulantes durante mucho tiempo. No obstante, su duración
es limitada y habitualmente hay que sustituirlas.
Válvulas de homoinjertos: trasplantadas a
partir de un donante humano. También se asocian a un riesgo bajo de
coagulación de la sangre e infección. Sin embargo, la disponibilidad
es limitada. Se deterioran con el tiempo, pero es probable que duren más
que las válvulas biológicas.
Trasplante cardíaco
Algunos pacientes con insuficiencia cardíaca progresiva grave no mejoran
con medicación ni modificando su estilo de vida, con lo que el trasplante
de corazón es prácticamente la única opción de tratamiento.
En España se realizan unos 310
transplantes al año.
El procedimiento consiste en la sustitución del corazón
enfermo o del corazón y los pulmones por órganos de un donante
sano. Durante la intervención, se extirpa el corazón enfermo,
salvo las paredes posteriores de las cámaras superiores. Se abren las
paredes posteriores del corazón donante y se cose el corazón a
la cavidad torácica.
Casi todos los pacientes son capaces de caminar unos días
después de la cirugía, y si no existen signos de rechazo, el paciente
puede volver a casa en varias semanas. Es probable que el nuevo corazón
lata más deprisa y que no aumente su frecuencia con tanta rapidez con
el ejercicio y la actividad.
El rechazo supone la complicación precoz más
grave, pero los progresos introducidos en los fármacos contra el rechazo
han contribuido a elevar las tasas de supervivencia. La infección es
otra posible complicación, y los medicamentos para evitarla forman parte
del tratamiento. Los medicamentos tomados durante mucho tiempo también
pueden causar complicaciones.
Los resultados dependen de la edad y la salud del paciente,
así como de su respuesta al trasplante. No obstante, muchos pacientes
trasplantados observan que el trasplante alivia la mayoría de sus síntomas
y les concede una nueva oportunidad de disfrutar la vida.
Los cambios en el estilo de vida como comer con menos
sal, practicar ejercicio con moderación y descansar lo suficiente pueden
ayudar a aliviar los síntomas que se experimentan en todas las fases
de la insuficiencia cardíaca. Tanto el ejercicio como el reposo son importantes.
Más
sobre los cambios del estilo de vida.
Última actualización: 19.10.2004
